10 juil. 2009

El fantasma de la libertad



Sólo el tío Luis se atrevía a hacer este tipo de cosas. En mi barrio hay por lo menos dos iglesias convertidas en salas de exposiciones, más una que ahora es una librería excelente. Para celebrar los famosos hechos de Barcelona de 1909, no estaría de más bautizar con fuego un par de iglesias en activo y dos o más de conventos. En plan performance y tal... Por los viejos tiempos. Luego, ya se vería si con lo que quedara se podría construir un párquing, o una piscina cubierta.

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